Tomás Yarrington Ruvalcaba
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INICIO | BLOG | El hombre de la manzana.
Martes 11 de octubre de 2011
El hombre de la manzana
Por: Tomás Yarrington Ruvalcaba


“El teniente Dan invirtió en una cierta compañía de frutas. Luego me llamó para decirme que no tendríamos que preocuparnos más por el dinero. Y entonces dije: ¡Gracias a Dios!, una cosa menos.” Esta frase, expresada por el famoso personaje Forrest Gump, (una de mis películas favoritas, por cierto) al recibir una carta notificándole de sus inversiones en Apple Computer, expresa de forma muy peculiar uno de los momentos más importantes en la historia de los Estados Unidos y del mundo.

Tuve mi primera Mac en 1986; hoy, leo libros, periódicos e interactúo en las redes sociales con mi iPad, tengo alrededor de 2,000 canciones en mi iPod y desde mi iPhone twitteo con mis amigos.

Forrest Gump, entonces, sirve de pretexto para documentar lo que en 1977 fue parte fundamental del inicio de la revolución digital que desde entonces hemos vivido, y disfrutado. Apple, se ha dicho una y otra vez, ha sido una de las compañías más exitosas de la historia, y al día de hoy, se ostenta como la empresa más valiosa en términos de valor de marca. Esto es el resultado del esfuerzo y trabajo de miles de trabajadores y colaboradores a nivel mundial inspirados por la magia de un solo individuo: Steve Jobs.

Steve Jobs

A muchas personas sigue sorprendiendo el impacto que ha tenido la partida reciente de este hombre, que nada más y nada menos revolucionó 4 de las más importantes industrias. La industria musical es otra a partir del iPod y de iTunes; el cine fue llevado a otra dimensión por las producciones de Pixar (que fue rescatada y relanzada por Jobs en los 90’s); la telefonía celular es percibida de manera diferente a partir del iPhone; y el cómputo personal fue revolucionado a partir del lanzamiento de la Macintosh hace 27 años y recientemente con el iPad.

Sin embargo, hay algunas cosas que no han sido mencionadas sobre este sobresaliente innovador, que hoy, gracias a las 317 patentes registradas a su nombre, es equiparado con Leonardo, Edison y otros genios creativos de la historia.

Sus padres biológicos fueron un par de estudiantes: Un sirio musulmán y una norteamericana de ascendencia suiza y alemana, quienes en lugar de optar por un aborto, lo entregaron en adopción a un matrimonio de clase media. Siendo aún un niño, Steve ingresaría a un club vespertino donde tendría su primer contacto con la tecnología, a la edad de 12 años.

A los 18 años ingresó a la universidad, pero la abandonaría solo 6 meses después al tener dificultades económicas, asistiendo como oyente por 18 meses más, y solo en aquellas materias que consideraba de interés, como tipografía, arte y ciencias. Jobs renunció a todo para realizar un viaje de iluminación espiritual a la India, y al regresar continuó trabajando para la empresa de videojuegos Atari.

En 1976 fundó Apple Computer, y para 1982 Steve Jobs era el millonario más joven en toda la historia. Sin embargo, fue despedido de Apple en 1985. Al quedarse sin empleo, fundó la empresa NeXT, que si bien no llegó a ser tan exitosa, provocó ciertas revoluciones en la industria: En 1991, la primer página web fue creada en una computadora NeXT, y sus programas fueron tan eficientes que esta misma empresa fue comprada por Apple en 1996, provocando el regreso de Steve a la empresa e iniciando un ciclo maravilloso de innovaciones.

No es desconocido que Jobs tuvo múltiples fracasos: La computadora Lisa, precursora de la Macintosh, era excesivamente cara. La Apple III y la Mac lanzada por el XX aniversario de Apple quedaron en el olvido, el teléfono Motorola ROKR solo sirvió como preámbulo para el iPod, el mouse redondo de las iMac fue recibido con burlas, la Mac Cube hoy es pieza de museo y muchos ni siquiera recuerdan la Apple TV.

Steve nos ha dejado un legado: Durante uno de sus más famosos discursos, en la Universidad de Stanford, compartió parte de su fórmula para el éxito:

  • Conectar los puntos: Todo lo que vamos acumulando en nuestra vida, con el paso del tiempo, puede ser conectado y aprovechado para generar algo nuevo y valioso. Creer que los puntos se conectarán más adelante en el camino te dará la confianza de seguir a tu corazón, incluso cuando te lleva lejos del camino cómodo.
  • Perder y amar: En el transcurso de la vida, se sufren múltiples pérdidas y fracasos. Eso no debe evitar que continúes esforzándote y enfocándote en las cosas que realmente amas. La única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que haces.
  • La muerte y la individualidad: La muerte es la mejor invención de la vida. Es el agente de cambio de la vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Tu tiempo tiene límite, así que no lo pierdas viviendo la vida de otra persona.

Alabado por sus seguidores, pero también criticado por muchos, seguramente recordaremos a Steve Jobs por su carisma y su capacidad para mantenernos al filo de la butaca cuando presentaba sus productos enfundado en su clásica camiseta negra de cuello alto; pero su figura alcanza otra dimensión al conocer los obstáculos que superó durante su vida y por su enorme capacidad de adaptación ante las adversidades siendo fiel a uno de sus lemas: “Piensa diferente”.



Tomás Yarrington



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Actualización: ER|11/10/2011 - 00:31 hrs.

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