| INICIO | BLOG | Reflexión de Navidad | ||
|
Domingo 25 de diciembre de 2011 Reflexión de Navidad Por: Alfredo Pérez Salinas Chávez ![]() El ser humano es menos que un destello de vida, en la inmensidad del mundo. Es un instante en el universo que se fuga en un parpadear. Es materia agua y vibración que no puede entender. Pero tiene el privilegio de entender el entorno en el que vive. Es el privilegio de la vida que entraña una responsabilidad para todo lo que este a su alrededor y aunque se sienta superior a su entorno, el entorno siempre lo domina. Solamente tiene 2 cosas seguras en la vida que saber. Que el ser humano es falibe. Que el ser humano es mortal. El hombre que más se apega a estos razonamientos de vida se equilibra con su entorno. Pone los pies en la tierra y se le facilita navegar por las aguas tormentosas de la efímera existencia con éxito y estabilidad emocional. Sólo quien está consciente y es capaz de equivocarse puede tener la capacidad de rectificar. Entender que el tiempo es vital y pasajero. Que es el tiempo bien invertido con esmero, el que forja el futuro de la evolución de cada quien. Es tratar de ser y trascender. Ser persistente en las pasiones, ilusiones y proyectos de vida es una virtud. Pero ser obcecado ante los imposibles es un grave defecto que deriva en una creencia errónea. A veces nos obcecamos en creer que lo que hacemos es lo correcto cuando las evidencias de la naturaleza nos marcan otras direcciones. Quien no ha estado con el intransigente y vanidopersonal que casi nos escupe a la cara y nos dice, “¡a mí ni con la razón me convences!”. Este tipo de entercamiento por falta de no saber escuchar, nos conduce a la frustración individual y no entendimiento del mundo que vivimos. Razón por la cual debemos entender que todo es relativo que no somos eternos. Que podemos amar en las diferencias, que respetar las diferencias dignifican al que difiere de ti y te dignificas tú. Que siempre tenemos la obligación, en la desigualdad de los momentos, de tender la mano, para que la vida se realice con esplendor. En este año a mis casi 7 décadas, me dio el primer mordisco la muerte. Me despertó como si estuviera encadenado a una boya cimbrada en cemento que me sumía en lo duro de la nada. Fue un anuncio que me creo la responsabilidad de pensar en el final de mi viaje efímero y transitorio dentro del universo. Pero significativo dentro de la concepción de mis limites de vida. Oí un grito que decía es el último tramo, ya no habrá muchos cumpleaños, ni navidades. No engañes a tus esperanzas de vida, sigue la vida en función de lo que has aprendido y vívela de acuerdo a lo que tu mente y tu cuerpo te pueden dar. No sientas rabia ni te hundas en la depresión. Al contrario contempla el universo y con lujo de detalle agradece el PRIVILEGIO de poder medio entender tu posición en la vida. No te recrimines, pero tampoco te lamentes por los años que te faltan por vivir. La luz que has tenido en tus 67 años valió la pena verla con sensaciones llenas de alegrías, tristezas, logros y derrotas de las cuales aprendiste. Hoy en el último trayecto de la vida, quiero saber vivir, conectar mis inquietudes a una pasión vital, Pensar, Hablar y Escribir sobre lo vivido. Trasmitir mis experiencias a mis seres queridos. Pero sobre todo sé un vividor en el combate diario de sobrevivir y entender el momento. Respirar cada día es darle guerra a la vida, darle armas a la inteligencia, vivir contra las amenazas, contra los que nos engañan, contra el mundo de controversia. Por eso hoy cuando todos nuestros sentidos pueden captar la maravilla que es la vida, recréate en ella. No permitas que nada ni nadie te limite a hacer felices a los que te rodean y ser feliz. Que los matices y colores de la vida se apoderen de ti, aunque nunca alcanzamos el arco iris porque se mueve como una sombra de esperanza. Siempre debemos de aspirar a llegar a ese punto, donde se fusiona la ilusión y la realidadde nuestro mundo. Mundo, ilusión y realidad que nos da la vida, de la realidad que vivimos. No aflojemos el paso, vivamos con gran pasión, compartamos razonablemente lo que tenemos con nuestro entorno. Que el entorno nos permitirá medio comprender la vida y aspirar a la felicidad. Cada momento de vida es una belleza y un encanto, también una responsabilidad y un reto. Si no aprovechamos el tiempo cuando tenemos tiempo. El tiempo se aprovechara de nosotros y en vez de encausar la vida en el tiempo, el tiempo nos encausara sin rumbo nuestra vida. Aprovecha el privilegio de vivir. Se asertivo con tu tiempo, que en la asertividad del uso del tiempo, está la calidad de vida en cada momento de tu tiempo. |
![]() |
|
|
Este Sitio Web es responsabilidad de Tomás Jesús Yarrington Ruvalcaba. La simple utilización y consulta de este Sitio Web supone la aceptación de las siguientes Políticas de Uso. Se prohibe su reproducción total o parcial - Derechos Reservados 2011. Actualización: ER|25/12/2011 - 04:43 hrs. |
![]() |